Academia de baile

Clases de salsa en una escuela de baile en Malaga con Antonio.
Escuela de baile en Malaga

Hace un par de años a mi amigo Antonio se lo ocurrió la idea de dar clases de salsa en un sitio distinto a la academia.

Las clases de salsa siempre las hemos tenido en clase, en al aula de baile de la academia de El Cónsul, en Málaga.

El problema es que los días de mucho calor en verano, con la actividad intensa que conlleva hacer figuras de salsa complicadas y con la dificultad de refrescar el aula, bailar salsa se hace complicado, porque sudas como un pollo y te sientes desfallecer.

A mí por ejemplo el calor es algo que me afecta bastante poco, porque soy una persona extremadamente friolera, que apenas siente el calor y que es raro que sude aún en los días de terral o de bochorno húmedo tan insoportables. Pero claro, en cambio, hay compañeros y compañeros que lo pasan realmente mal y hasta tienen que cambiarse de camiseta una o varias veces en clase, de tanto como la empapan de sudor.

Por eso a Antonio se lo ocurrió un día que podíamos dar las clases de salsa en una piscina. Se trata de hacer igual que en una clase de Aquagym, pero ejecutando pasos de salsa. A mí me parecía una idea divertida y una forma de estar dos horas muy fresquito, aunque no tenía muy claro si se podría bailar sumergido en agua hasta la cintura.

Una vez lo hice con los compañeros de la academia de Pedro, pero la piscina era muy  honda y el agua nos llegaba al cuello, de manera que era prácticamente imposible moverse.

Pero nos reímos un montón, eso sí.

Al final Antonio no encontró piscina y no se pudo hacer, pero de vuelta a casa, encontró un anillo de diamantes, y cómo no, se lo llevó contento a su nido.

Autor: Vanesa.